Virtualización Windows 2008 R2: Un caso de éxito

En este nuevo post sobre virtualización, os traemos un caso más de éxito de estas tecnologías. Si en el post anterior os hablábamos de Proxmox y Windows 2000, ahora haremos algo similar con Hyper-V (de Microsoft) y Windows 2008 R2.

Presentación del caso

Un cliente se pone en nuestras manos para que llevemos el mantenimiento de sus sistemas a raíz de una pérdida de datos por un fallo en las copias de seguridad. Realizando una auditoría, detectamos que uno de sus equipos, funcionando como servidor, presenta problemas de estabilidad. Cada poco tiempo (una o dos veces por semana), los empleados han de reiniciar el equipo porque se queda “colgado”. Este reinicio ha de realizarse forzadamente (mediante el botón de apagado), con los posibles problemas que esta forma de proceder causa a menudo (pérdida de datos, inestabilidad, daños al equipo, etc..). Dicho equipo, a pesar de que realizaba las funciones de un servidor de datos, no era tal. Era un caso más en el que se delega la labor de un servidor a un equipo que no ha sido diseñado para tal finalidad. Específicamente detectamos que, aunque el equipo estaba configurado con un sistema RAID para protegerse frente al fallo de un disco duro, dicho error ya se había producido y había pasado inadvertido. En este caso, estábamos pendiendo de un hilo al estar trabajando con un solo disco y en un hardware no fiable.

Se utilizó un servidor HP ML310e

Imagen de un servidor HP Proliant ML310e GEN 8 v2 como el utilizado en este trabajo.

Visto el panorama, informamos al cliente de que el equipo no ofrece unas mínimas garantías -como ya está comprobando- de estabilidad, poniendo en riesgo la continuidad de negocio con las posibles pérdidas de ingresos asociadas y la mala imagen ante sus clientes que un parón de su actividad puede provocar. Le asesoramos sobre las distintas alternativas y sus costes, informándole de que nuestro consejo es adquirir un nuevo equipo específicamente diseñado para actuar de servidor.

Además del componente hardware, de fácil solucion con una correcta inversión, se presentaba un problema más complejo, el del software. El servidor, corriendo Windows 2008 R2, actuaba como almacén de archivos (generados cada día en el funcionamiento de la empresa) y como servidor de una aplicación de facturación y CRM (Gestión de clientes, citas, incidencias, etc..). El almacenaje de archivos no era un problema, pues no dependía de un software de terceros. En cambio, el CRM complicaba las cosas puesto que, por diversos motivos, disponíamos de acceso a una copia del mismo para poder instalarlo en la nueva máquina y transferir los datos existentes. Y aquí es donde la alternativa de la virtualización tomaba fuerza y se mostraba como la solución al problema hasta que dispusieramos de una copia instalable del CRM.

Así que, finalmente, le plantemos al cliente la solución completa. Ésta incluía la adquisición de un nuevo equipo, con la licencia de Windows Server 2012 R2 Standard (Windows 2008 ya no estaba a la venta) y la migración de la máquina Windows 2008 R2 a un entorno virtualizado corriendo en el nuevo hardware. En este caso, la elección del entorno de virtualización era directa ya que Windows 2012 R2 incluye Hyper-V, el software de virtualización de Microsoft, lo que facilitaría enormemente la transición.

Aceptada esta alternativa, presentamos presupuestos que, una vez aceptados, se convierten en ordenes de compra de los componentes necesarios y el inicio inmediato del trabajo.

Solución

El primer paso, una vez recibido el equipo, es instalar dos discos duros adicionales. De fábrica, el servidor (HP ML310e G8) viene equipado con dos discos, pero dadas las necesidades extra de almacenamiento y los requisitos planteados de seguridad, decidimos ampliar a una configuración con cuatro discos duros. Una vez instalados, configuramos el RAID en modo 10. Así, tenemos un sistema protegido frente a la pérdida de hasta dos discos y con un rendimiento en lectura y escritura bastante elevado.

Completada la configuración del RAID, el equipo está listo para realizar la instalación del sistema operativo. Aquí se empieza a notar la diferencia entre trabajar con un hardware de calidad o con un PC estándar. Las empresas como DELL, HP, Supermicro y demás, especializadas en el diseño de equipos servidores, dedican muchos recursos a garantizar su calidad y fiabilidad y esto se nota desde el principio. En el caso de la instalación, HP proporciona un software denominado Intelligent Provisioning. Éste facilita enormemente la instalación de los sistemas operativos de servidor más reconocidos. Nosotros sólo hemos de insertar el DVD de Windows 2012 R2 y el sistema sabe cómo instalarlo, incluyendo automáticamente los drivers necesarios para que todos los componentes trabajen a la perfección con el nuevo sistema operativo. Así, no tenemos que preocuparnos por si algún disco duro o tarjeta de red nos va a dar problemas ya que ellos lo han comprobado y certificado antes (una ventaja más de adquirir un hardware de servidor certificado… todo funciona a la primera y sin errores inesperados).

Con el equipo funcionando con su flamante Windows 2012 R2, procedemos a configurar los parámetros de red para activar nuestra copia de Windows. Se trataba de una versión OEM (la que Microsoft licencia para su adquisición con nuevos equipos a un precio inferior al normal). Con el sistema operativo activado, instalamos todas las posibles actualizaciones disponibles por parte de Microsoft y HP. Finalmente, configuramos un antivirus/firewall (en nuestro caso ESET) para proteger el equipo frente a cualquier amenaza.

El siguiente paso consiste en la instalación del equipo en las oficinas del cliente y la sustitución de las funciones que antes realizaba el servidor antiguo. Como comentamos, una de estas funciones era la de servir archivos. La otra, la de CRM, no podía ser sustituida directamente y había que virtualizar el equipo completo. Así, elegimos una fecha factible y un horario adecuado para paralizar, en lo estrictamente necesario, el servidor antiguo y realizar todas las migraciones necesarias.

Desconectamos el servidor antiguo de la red y conectamos el nuevo con los nuevos parámetros de configuración para que, cuando los usuarios vuelvan a necesitar acceder a los datos o CRM, no noten diferencias en el funcionamiento ni sea necesario re-configurar sus equipos. Hecho esto, conectamos una unidad externa (USB) al antiguo servidor y volcamos todos los archivos de datos. Podíamos haberlo hecho a través de la red, pero al ser ésta de 100 Mbits, era más rápido mediante discos duros USB 3.0 (aun implicando un paso extra). Volcados todos los archivos al nuevo servidor, configuramos una carpeta compartida para que los usuarios puedan acceder a sus datos a través de la red como hasta ahora. Ahora las funciones de servidor de archivos las realiza un ordenador con nuevos parámetros de red (dirección IP), por lo que hubo que re-configurar todos los equipos y aplicaciones de los empleados para acceder correctamente a la nueva carpeta compartida. Comprobamos que todo funciona correctamente. Hecho esto, los trabajadores pueden seguir con su labor diaria, a falta de la migración del CRM.

Migrar el CRM es más complejo ya que implica migrar la máquina Windows 2008 completa, con datos y aplicaciones. Para ello, tenemos que definir una nueva máquina virtual usando Hyper-V en nuestro nuevo servidor con Windows 2012 R2. En esta máquina, definimos unas cantidades de memoria, un número de discos duros, un procesador y una tarjeta de red para que sea lo más parecida posible a la que sustituye. Hecho esto, sólo falta asignarle los archivos que representan los discos duros volcados desde el servidor antiguo.

El procedimiento de clonado de los discos duros es bastante directo en las máquinas que corren un sistema operativo de servidor de Microsoft. Para ello, tenemos disponible, de forma gratuita, la herramienta disk2vhd. Se trata de un pequeño archivo ejecutable al que, una vez iniciado, le indicamos qué disco duro queremos clonar y dónde almacenaremos el archivo resultante. Así de sencillo, sólo teníamos que decirle que volcase en un disco USB toda la información que encontrase en cada uno de los discos del antiguo servidor. Este proceso generaba dos archivos muy voluminosos (varios cientos de GB) que habíamos de copiar al nuevo servidor. A través del gestor de Hyper-V, le indicamos que cada uno de estos archivos representa un disco duro de la nueva máquina virtual.

Completado el proceso anterior, hemos de arrancar la máquina virtual y comprobar que todo funciona correctamente. Pudimos realizar sin problemas el acceso al CRM por parte de todos los empleados, dando por finalizada la migración de los servicios y desmantelando el antiguo servidor.

El último paso consistió en instalar el sistema de copias de seguridad para realizar copias tanto del servidor Windows 2012 R2 como de la máquina virtual corriendo bajo Hyper-V. La primera tarea la realizamos con el software AOMEI Backupper Server y la copia de la máquina virtual mediante ALTARO, un programa específicamente desarrollado para máquinas virtuales Hyper-V.

Han pasado algo más de dos meses al escribir estas líneas desde que se completó la migración y no se han vuelto a producir caídas del servicio. Todo funciona correctamente y el sistema está monitorizado con la tranquilidad de que, si algo falla, el propio equipo (otra ventaja más del servidor de calidad) nos avisará del error antes de que sea demasiado tarde.

Segunda máquina

Vistos los buenos resultados obtenidos y el buen rendimiento de la máquina, el cliente plantea la opción de hacer lo mismo con otra máquina también bastante antigua, que hacía de servidor de bases de datos. En este caso fue algo más sencillo ya que se trataba de Windows 2003 Server y no había tantas complicaciones de RAID y drivers de discos duros. El proceso fue mucho más rápido y directo.

En la actualidad, con un sólo servidor físico (con los ahorros de espacio y consumo eléctrico que eso implica) tenemos un sistema actualizado, con piezas de recambio disponibles, que nos proporciona un rendimiento sobresaliente y una tranquilidad de cara al negocio que antes no teníamos. Los costes de implementación de todo el sistema han sido mínimos al no haber incurrido en gastos de nuevas licencias ni instalaciones ni migraciones de aplicaciones. El tiempo de ejecución total fue de unas pocas semanas debido al proceso de prueba y error para poder migrar la primera máquina. Es importante mencionar que, durante todo este tiempo, no se interrumpió el funcionamiento de la empresa. Sólo el día de la migración final -que se realiza en fin de semana para minimizar molestias-, hubo que desconectar los servidores por un período de unas pocas horas.

Coste total para el cliente

El coste final total para el cliente rondó los 2700€ IVA incluido. Esto tiene en cuenta el servidor HP, la instalación del mismo in situ, transporte, mano de obra y todos los procedimientos de migración de las máquinas existentes, pruebas y mano de obra posterior en caso de ser necesaria para afinar algún elemento. Asimismo, incluye las licencias de Windows 2012 R2 OEM Standard, Antivirus ESET para servidor y software de backup AOMEI Backupper Server.

Nota

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